La Vitamina K2, esencial para la salud humana

Huesos sanos, Vitamina K2

La vitamina K se compone de un grupo de vitaminas solubles en grasa que son esenciales para el cuerpo humano, logrando una actividad normal de coagulación y depositando el calcio en los huesos. Esto con el fin de mantener arterias blandas, tejidos blandos y huesos sanos.

La familia de vitamina K si divide en vitamina K1 (filoquinona) y vitamina K2 (menaquinona). La vitamina K1 se encuentra presente en los vegetales de hoja verde, como brócoli, espinaca y col rizada, y es necesaria para la coagulación de la sangre. Sólo cerca del 10-20% de la vitamina K1 es obtenida de tales alimentos crudos, llegando al sistema circulatorio.

Por otro lado, la vitamina K2 presente en cárnicos, lácteos y mayormente en productos fermentados, se ha ligado en diversas investigaciones a una mejora significativa en el estado de las vitaminas K, salud cardiovascular y ósea; reduciendo el riesgo de calcificación arterial y osteoporosis.  La mejor fuente de vitamina K2 natural, proviene del “natto”, un platillo tradicional japonés, hecho de soya fermentada. Este platillo es uno de los pocos productos alimenticios ricos en MK-7 (menaquinona-7).

Natto

Tradicionalmente el “natto” fue hecho, por la cobertura de soya en una cama de hojas de arroz en la cual habitan bacterias debido al ambiente cálido donde pueden fermentar vainas, produciendo una “sustancia viscosa” parecida a los hilos de araña.

Hoy en día el natto se produce de manera industrial, respetando las condiciones estériles para obtener los cultivos de bacterias limpias. Se han desarrollado productos aislados de vitamina K2 MK-7, con la versatilidad de adicionarla en alimentos y suplementos, sin aportar el sabor característico de la soya fermentada, no atractiva para la población occidental; con el fin de obtener productos enriquecidos con grandes beneficios a la salud en todas las edades.

Alimentos con Vitamina K2

El 97% de la población que lleva una dieta occidental es deficiente en vitamina k2, ya que para obtener los 45 microgramos (mcg) de recomendación mínima al día, sería necesario consumir diariamente cantidades extraordinarias de carne, leche, quesos o huevo.

¿Ya consumes vitamina K2?